Un par de extraterrestres disfrazados de señores idénticos y con malas pulgas acorralan a Harpo en una azotea tras meses de persecución de su bocina mágica. Mientras uno la quería para salvar el mundo el otro alienígena para destruirlo. El mudito, eminente ufólogo, sabía perfectamente que sus perseguidores pertenecían a los planetas Sedadrev y Saritnem, cuyos habitantes siempre dicen la verdad en un caso mientras que en el otro siempre mienten. Solo le quedaba tiempo para hacerles una pregunta antes de que se abalanzaran sobre él, así que se acercó a uno y la formuló. Tras contestarle, Harpo entregó la bocina al que tenía buenas intenciones (aunque malas formas).
¿Qué le preguntó para averiguar quién era el bueno? ¿Cómo lo supo?