Un olvido convierte la peana de un busto en una obra de arte en un museo de Londres (efe | londres)
Un plinto que debía servir de base para la escultura de una cabeza humana se convirtió en una involuntaria obra de arte admirada por algunos de los visitantes de la Real Academia de Bellas Artes londinense.
El escultor David Hensel, enterado de que los académicos habían seleccionado su obra, que representaba a un hombre riendo a carcajadas, como los chinos del fallecido artista español Juan Muñoz, acudió a la Real Academia a ver cómo quedaba expuesta.
Con la sujeción
Su sorpresa fue, sin embargo, mayúscula, según relataba ayer Evening Standard, al comprobar que los expositores se habían olvidado de la cabeza y habían colocado sólo el plinto sobre el que reposaba una pequeña pieza con dos bolas de madera destinada a fijar la escultura.
«Cuando le dije a una de los responsables de la galería que esa pieza, que parecía un hueso, no era mi escultura sino un simple soporte, se puso colorada mientras yo me reía para mis adentros», comentó el artista.
Algunos espectadores, sin embargo, se dijeron encantados con el contraste entre el gran plinto de granito y la pequeña pieza de madera y señalaron que encajaría perfectamente en la exposición.