Del derecho una caricatura del inigualable Harpo Marx y del revés aparece un rey. El juego de contrarios funciona mejor que en el dibujo de Groucho, ya que Harpo es pobre pero alegre, antagónico a un monarca triste. En un principio la vieja chistera se transformaba en la base de una pieza de ajedrez, pero entonces la corona debería llevar una cruz que me ha resultado imposible adaptar al ropaje del mudo. Y ya solamente me queda Chico, que espero acabar si mañana tengo un rato. ¿Alguna crítica constructiva?