Del derecho Chico Marx y del revés el mismísimo Diablo. Es menos cómico o caricaturesco y no me acaba de gustar su parecido, más propio de Pedro Ruíz u otro primate. Tampoco he sabido qué hacer con el sombrero y el diablo queda raro, será por cansancio. Por eso, ahora que ya tengo a los tres hermanos doy por acabada la maratón de ilusiones hasta dentro de un tiempo. Espero que os hayan gustado.