jueves, 29 de marzo de 2007
Introabducción
En mi larga carrera como cronista de lo inexplicable he publicado todo tipo de investigaciones sobre misterios y enigmas que nos han legado culturas extraterrestres que me han reportado abundantes riquezas terrestres. Sé que muchos dicen que me lo invento todo, pero lo que hoy voy a contarte, querido lector, supera todos los límites de lo imaginable por mi abducida mente, y eso es garantía de que no me invento cuentos chinos, sino cuentas chinas.


Las piedras de Ica
Como expliqué en mi libro Existió otra hilaridad, conocí al doctor Cabrea Darth Vader en agosto de 1974 en mi primer viaje a Perú como enviado especial de mi periódico, La GacETa del Norte, mientras trabajaba en otros reportajes paranoicos como los de la Misión Rama. Aunque no entendí un carajo de lo que me contaba con ese orinal negro en la cabeza (y eso cabrea), el doctor Cabrea me reveló su extraordinaria gliptoteca, las piedras de Ica. Para resumirlo si no piensa comprarse el libro, son unas chinas que el hombre encuentra en el desierto de Ocucaje, y las guarda y estudia en los bajos de su casa colonial en la Plaza de Armas de Ica. Son once mil gliptoglifos con conocimientos grabados de Medicina, Zoología, Astronomía, Astronáutica, Biología, Geografía, Religiones, Derecho, etc., lo que actualmente llamaríamos la wikipiedra. Muchos dicen que es un gran fraude, que las baña con betún y caca de puma, las garabatea con plastidecor, y las hace pasar por testimonios de una humanidad anterior a la nuestra, y si cuela, cuela. Pero yo sé que dice la verdad, como cuando por fin se sacó la palangana para decirme de manera entendible que era mi padre, llamándome Luke. La cuestión es que las piedras del doctor Cabrea han vuelto a llamar a mi puerta, y es necesario ponerles en antecedentes para lo que voy a relatarles, no sin antes dar un rodeo bajando unos kilómetros al sur de Ica, también necesario, que detallo a continuación.


Las líneas de Nazca
Otro de los grandes misterios de la humanidad son las llamadas líneas de Nazca, esos inmensos dibujos de animales y otras figuras visibles desde el aire, hechos con pedruscos perfectamente alineados por extraterrestres jubilados de vacaciones en la Tierra. De nuevo, algunos científicos se empeñan en atribuirlas a los Paracas y Nazcas, pero todos los investigadores paranormales sabemos, a paraciencia cierta, que cada línea trazada pertenece a un cartón de un Bingo sideral. Esta lotería cósmica ha llegado hasta nuestros días con algunas variaciones (números por animales, cartones por planetas, bolitas de plástico por satélites y bombo por astro solar). Por desgracia, esos viejos verdes (los alienígenas) dejaron de jugar en el Bingo de la Vía Láctea hace mucho tiempo, porque desde el primer "astronomopitecus" hasta los capullos de la NASA (pasando por Galileo, Copérnico y Paco Rabanne) los mirones no han dejado de tocarles los cojones (tres). O eso es lo que un tipo tan sagaz y repeinado como yo creía hasta ahora, pero mis últimas investigaciones demuestran otra cosa, que estos viejos galactoludópatas siguen aquí, entre nosotros. Sabemos que siguen habiendo avistamientos OVNI y abducciones de vacas por todo el planeta, pero lo que no sabemos es: ¿a qué coño juegan?


Los puntos de Fine
Todo indica que ahora se entretienen con un pasatiempo mucho más divertido y complejo, cuyo soporte al parecer es exclusivamente nuestro planeta. Y yo, el intrépido J. J. Bocínez, hijo de Darth Vader, he hallado una de las piezas de este rompecabezas que, con la gracia y desparpajo que me caracteriza, he bautizado en un alarde de ingenio en contraposición a las líneas de Nazca, los puntos de Fine.

Hará unos meses me llamó papá (el del bacín negro), al que yo daba por finado, y del susto casi me caigo de la nariz de la Esfinge como Obélix, cuando estaba investigado la relación entre las pelotillas de su maltrecha nariz y el sagrado escarabajo pelotero egipcio. Por fortuna, pude agarrame al labio inferior con la mano que no sujetaba el móvil y me quedé balanceante en la boca cual saliva de Homer, o eso debió parecerles a las chistosas turistas chinas y los cuarenta ladrones egipcios desde el suelo gritaban señalándome: ¡Alí, baba! El viejo me contó alarmado que la noche anterior, cuando volvía tambaleándose de cierto local donde unas señoritas suelen limpiarle el sable laser, vió asombrado como un platillo volante permanecía suspendido sobre su casa mientras abducía una a una todas las piedras de su gliptoteca. Entonces fué cuando me caí del susto definitivamente, rompiéndome incontables huesos. Me trasladaron urgentemente a un hospital de El Cairo donde permanecí vendado como una momia egipcia. No sé si fué por el golpe pero el caso es que durante el traslado en ambulancia tuve una visión en la que un OVNI esparcía los cantos de Ica sobre la ladera de unas montañas de manera cuidadosa. Como el teléfono se quedó incrustado en mi oreja aproveché para hacer unas llamadas a mis colegas de profesión antes de que se acabara la batería. Les pedí que allá donde se encontrasen investigando, buscasen en prensa local notícias sobre miles de piedras negras con monigotes halladas en montes de la noche a la mañana. Y allí me quedé, recuperándome y esperando noticias.

Como no podía ser de otra manera, fueron mi colegas Guijarro y Sierra quienes me llamaron a los pocos días de recibir el alta del hospital central. Estaban en distintos lugares de Estados Unidos y por diversas investigaciones, uno en Memphis con Pau Gasol, buscando el fantasma de Elvis por Graceland, la house del Rey, y el otro en Roswell, contemplando la anatomía del "grey alien" que guardan allí en formol. Ambos se hicieron eco de un breve del New York Times. Al parecer, Mark G. Aritto, un granjero de Fine (Nueva York), se había quedado dormido tras beneficiarse a su amante, la vaca Hillary o vaca que ríe como él la llamaba, que pacía en unas colinas próximas a esta ciudad del condado de St. Lawrence. Cuando se despertó, su vaquita se había desintegrado después de cagar miles de boñigas gigantes con dibujitos guarros que se habían petrificado. El hombre regresó horrorizado al pueblo a contárselo a su esposa Misha Lena, la camarera letona del bar Riga, y luego se suicidó ante ella, a falta de ruleta, estampándose un plato de ensaladilla rusa en la cabeza. No había duda. Llamé a Tristanbaker, eminencia en boñigas ufológicas donde las haya, y los cuatro investigadores quedamos en Fine a la semana siguiente.

Nada más llegar entrevistamos a la desconsolada viuda y nos hospedamos en su lecho por turnos. Durante los días sucesivos fuimos al lugar de los hechos a ver las piedras, medir distancias entre ellas, numerarlas por el orden en que fueron dejadas (según lo seca que estaba la hierba), y comprobar si efectivamente eran las del doctor Cabrea, que sí, sin duda alguna. No sacamos nada en claro hasta que al brillante Guijarro se le ocurrió ver su disposición desde el aire. El séptimo día alquilamos una avioneta y todos (menos Tristanbaker al que no dejaron subir por parecer un terrorista islámico) fuimos testigos de algo increible. Las piedras de Ica estaban dispuestas sobre la ladera formando un dibujo que creemos son las reglas del gran juego extraterrestre o una pista importante de un juego que de momento escapa a nuestra comprensión. Publico una foto aérea que tomamos de las chinas pertenecientes a un pequeño grupo que corresponde a las primeras que el platillo dejó, y a las que he añadido el número de orden antes citado para que que quizás tú, querido lector, puedas ayudarnos a descifrar este enigma.

(continuará)

Otros Grandes Misterios de la Humanidad:
La profecía de Mitrofán
La magia del caramelo Sugus

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Comentarios (7)   Enviar aviso de Mi@rroba Meneame Delicious Digg BlogMemes Fresqui

Qué curioso parecido existe entre la lengua alienígena y el español...

El arriendo de la avioneta lo pagaron con la piedra 11?
  hoemro
jueves, 29 de marzo de 2007  2:24
Pues yo no lo entiendo... ¿no serás un alien, Hoemro? risotada

Por cierto, J.J. Bocínez aporta otra toma donde la piedra 11 se aprecia mejor y te agradece la observación. Dice que es normal que al tocar ciertos temas paranormales las cosas aparezcan y desaparezcan.
jueves, 29 de marzo de 2007  6:53
Excelente articulo. Profundo, documentado y muy divertido.
Lo mejor es descubrir el verdadero significado de las piedras de Fine. No dejen de hacerlo, por favor.

lenguachulito
jueves, 29 de marzo de 2007  17:27
Lo que dicen algunos para ganarse un jamón por Navidad... jejeje
viernes, 30 de marzo de 2007  11:31
ola molamuxo esto
  desi
jueves, 05 de abril de 2007  12:40
eso mismo digo yo jejeje
jueves, 05 de abril de 2007  13:19
No pude ver la foto (aparece la famosa x roja)
y ya estoy atrapado por la curiosidad. por favor no me dejen sin ver esa foto, ni me obliguen a dar la vuelta al mundo para ir aver la imagen de las piuedras personalmente.
si alguien la tiene porfa envias a alfarano@hotmail.com
Gracias por una buena historia.
Alejandro
  Alejandro
martes, 07 de agosto de 2007  18:51

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