
Estaría de acuerdo con los primeros por ser dos ratas políticas, pero las de la película son simpáticas. Remy no tiene el desparpajo de Arguiñano, así que igual otro cocinero más tímido como el propio Adrià encaja mejor, y Emile con Pavarotti comparte carnes y poco más.
Por cierto que ya vi la película y me encantó sobretodo el buen gusto y maestría gráfica en personajes y en los pequeños detalles. La trama no es nada del otro mundo, pero entra bien, entretiene. Lo que eché en falta fueron gags hilarantes, ya que ni cuando las ratas toman cocina y despensa lograron sacarme una risa.