Solo un paréntesis en el parón veraniego para recordar que hoy se cumple el treinta aniversario de la muerte por neumonía del genial y querido cómico neoyorquino Julius Henry "Groucho" Marx el 19 de agosto de 1977. En la foto, la tumba donde reposan sus cenizas, en el californiano Eden Memorial Park, en cuya lápida no figura el falso epitafio que se le atribuye: "Disculpen que no me levante".
Ayer leí un breve artículo de Josep Pernau en El Periódico titulado Groucho, te necesitamos en el que, entre otras cosas, se dice que ahora sería buen momento para declarar a los Hermanos Marx patrimonio de la humanidad. Aunque ya los consideremos patrimonio de todos, me sumo a la propuesta para hacerlo oficial.