Metiendo la gamba, y a modo de declaración de principios, empiezo a hacer el cóctel que espero sea la recién estrenada categoría de ambigramas en la que agrupé pruebas anteriores y regalos de auténticos ambigramistas. Es notorio que no destaco en tal arte (de pesca de crustáceos), y que ésta empresa no acabará como la de Forrest Gump y Bubba, pero intentaré divertirme buscando el lado chorra del asunto aceptando mis limitaciones ambigramáticas cual teniente Dan. ¡Que aproveche!