Secuencia de Tienda de locos (1941) en la que Wacky versiona una sonata de Mozart y un minueto de Beethoven a tres bandas en un momento de ensoñación, al entrar en el particular salón de los espejos de los almacenes a buscar un vestido para la fiesta de empleados. No es de las películas que más me apasionan de los Hermanos Marx, porque hay una parte central que se me hace demasiado lenta por un humor menos explosivo que en el inicio y final, y por la acumulación de números musicales. Sin embargo, me encanta particularmente la presente escena por sus inocentes ilusiones visuales.